Entradas

¡El Aljarafe sevillano es nuestro hogar! Y, aunque a veces nos parezca el gran olvidado, está lleno de curiosidades, secretos e historias que hacen de él una comarca con muchísimo encanto. 

Hoy queremos reivindicar lo nuestro, queremos que os enamoréis tanto como nosotros de esta zona de la provincia de Sevilla que todos y nadie conocen. Porque el Aljarafe sevillano es mucho más que la periferia de la capital.

En Decó Bormujos estamos muy orgullosos de vivir aquí. ¡Tanto que adoptamos el nombre de nuestra cuna! Y en este nuevo post vais a averiguar por qué se nos llena la boca hablando de este maravilloso rincón andaluz. 

La gran azotea de Sevilla

Sí, muchos conocen la comarca del Aljarafe por este nombre. ¡Y no es para menos! Primero, es una “gran” azotea porque está compuesta nada más y nada menos que por 24 municipios sevillanos.

En cuanto a su comparación con una “azotea”, seguro que ya has descubierto por qué… El Aljarafe sevillano se encuentra en un terreno ligeramente más elevado que la capital. De hecho, su límite norte se encuentra en las estribaciones de Sierra Morena.

Es tan obvia su localización que su nombre “Aljarafe” proviene del vocablo árabe que significa elevación

La prehistoria en Sevilla

Tan importante es el Aljarafe sevillano que él solo alberga la mayoría de yacimientos prehistóricos de toda la provincia. De hecho, el municipio de Valenciana de la Concepción cuenta con varios conjuntos de dólmenes prehistóricos, como el de La Pastora o el de Ontiveros.

También los tartessos pasaron por esta maravillosa comarca. Y sus huellas más interesantes están en el cerro del Carambolo, en Camas: allí podemos contemplar un yacimiento tartésico de entre los siglos IX y VI a. C. Además, fue donde se encontró el famoso tesoro del Carambolo.

El imperio romano en el Aljarafe sevillano

Por si nunca te has parado a pensarlo, ¡la famosa ciudad de Itálica se encuentra en Santiponce! Así que, sí: el Aljarafe sevillano es también cuna y fue hogar de importantes asentamientos romanos durante la época del imperio. 

Pero no es el único legado romano que podemos encontrar en este rincón: el puente romano de Aznalcázar y los mosaicos de Castilleja del Campo son también dignos de mención y admiración.

Musulmanes versus vikingos

¡Sí, has leído bien! Podría ser la trama de un blockbuster hollywoodiense, pero la batalla entre musulmanes y piratas vikingos fue muy real y tuvo lugar en el Aljarafe sevillano. ¡Te contamos!

Durante la época musulmana el Aljarafe llegó a su máximo esplendor. Gracias a la fertilidad del suelo y a la cantidad de olivares, frutales y vides esta comarca se convirtió en enclave estratégico. 

Sin embargo, llegaron los vikingos tras saquear importantes poblaciones cercanas al Guadalquivir como Cádiz o Medina Sidonia. El califa Abd al-Rahmán II tuvo que formar un ejército para defender su territorio. 

A finales del 844 tuvo lugar la batalla de Tablada en pleno Aljarafe. Los musulmanes se sobrepusieron sin problemas a la invasión vikinga, que siguió su camino hacia Huelva y África.

Bormujos dentro del Aljarafe Sevillano

Bormujos perteneció al Ayuntamiento de Sevilla hasta el siglo XVIII. Aquí, en nuestro hogar, puedes visitar la preciosa iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, heredado de la Edad Media. 

También puedes visitar grandes haciendas, emblema de la comarca, como la de Belén, la Peregrina (siglo XVIII), la de Marchalomar y la de Valencinilla del Hoyo. Esta última conserva preciosos restos de la época musulmana en sus imponentes muros.

 

Como ves, y a pesar de lo que podías pensar antes, el Aljarafe sevillano tiene mucho que ofrecer. Cultura, historia, ocio y bellísimos paisajes en una zona no siempre valorada como merece. ¿Te animas a darle una oportunidad? ¡Te estaremos esperando en Decó Bormujos cuando termines!